EL ORIGEN DE UNA DEVOCIÓN.....

Con la reconquista del condado de Niebla en el año 1257 Alfonso X El Sabio establece en las Rocinas la primitiva ermita del culto rociero en torno a una imagen conocida popularmente como Ntra. Sra. de las Rocinas, aunque en su espalda llevaba grabado la leyenda “María de los Remedios me llamo”, que fue convirtiéndose en el centro de encuentro del entramado de comunicaciones comerciales de la Baja Andalucía.

El libro de Montería de Alfonso XI, compuesto entre 1340 y 1350, ya nos revela la ocupación de un punto central en este territorio, en este caso como referencia de un área de rica abundancia cinegética, por parte de esta humilde construcción, frecuentemente visitada por los monteros de Mures (actual Villamanrique de la Condesa), los pastores de Almonte y los carboneros de Sanlúcar de Barrameda.

“En tierra de Niebla ha una tierra que dicen Las Rocinas e es llana, e es toda sotos (…) E sennaladamente son los mejores sotos de correr cabo de una eglesia que dicen Sancta María de Las Rocinas e cabo de otra iglesia que dicen Sancta Olalla”

Durante los siglos XIII, XIV y XV la situación política era inestable. Las tierras ganadas por los cristianos eran de nuevo arrebatadas por los musulmanes y vuelta a reconquistar por los cristianos. Durante este periodo los moriscos y benimerines destruían y profanaban los templos e iglesias cristianas por lo que no sería extraño que algún fervoroso devoto, alertado por la destrucción de otras ermitas cercanas como la de Santa Olalla, tomara la venerada imagen y la escondiera por aquel lugar para evitar su profanación y destrucción.

Lo cierto es que la imagen de la Virgen quedó escondida y olvidada hasta los albores del siglo XV en el que, según cuenta la leyenda popular en su versión oral de los pueblos de la comarca, un cazador de Mures (actual Villamanrique de la Condesa) llamado Gregorio Medina la encontró escondida en el tronco de un viejo árbol centenario, probablemente un acebuche, en cuyo lugar se erigió una nueva ermita que fue el origen de la actual Romería. Según dicha versión:

 

 

 

 

Otras versiones narran que el cazador tomó a la Virgen y en el camino de Almonte se quedó dormido. Cuando despertó observó que la imagen había desaparecido. Volvió sobre sus pasos y la encontró en el mismo lugar donde la había encontrado la primera vez, lo que se interpretó como el lugar escogido por la Virgen de levantar allí su ermita.

La primera ermita duró hasta el terremoto de Lisboa acaecido en 1755 que la dejó en ruinas. La Virgen del Rocío fue llevada entonces a Almonte donde permaneció durante dos años celebrándose allí la Romería del Rocío. Las reformas de la ermita acabaron en el año 1758.

"En el siglo XV un cazador de Villamanrique, población en el borde de la Marisma del Guadalquivir, encuentra, atraído por los ladridos de los perros, una imagen en el hueco de un viejo árbol que al principio confunde con una muñeca; era un simulacro de la Virgen del Rocío escondida desde la época de los moros. Dio cuenta a Almonte, por ser el pueblo más cercano, pero también lo conocieron los de Villamanrique, de donde era natural el cazador, que manifestaron su deseo de llevársela. Sometieron ambos pueblos sus pretensiones al juicio de dos yuntas de bueyes que uncidos a una carreta no pudieron avanzar en direcciones opuestas. El hecho fue interpretado como el deseo de la Virgen de permanecer en el lugar mismo donde fue hallada y allí se le levantó una ermita”

Real e Ilustre Hermandad del Rocio
de
Sanlúcar de Barrameda

C/ San Jorge Nº 3, C.P. 11540 Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) España. Tlf. 956 36 71 83

  • Facebook icono social
rocieros nos han visitado